Cinturones

 Cómo cuidar tu cinturón de cuero

Cuidados y mantenimiento de un cinto de piel

Si hay algo que merece toda prenda de calidad es ser bien tratada. Cuando contamos con un ejemplar de diseño o de materiales naturales, nos exige un esfuerzo extra pero que bien merece la pena. Ello le aportará duración en el tiempo y podremos usar el modelo o complemento en diversos momentos a lo largo de los años sin que se haya visto afectado su aspecto. Los amantes del buen vestir disfrutamos de todo el proceso.

El cuero, como la piel humana, necesita hidratación y cuidados específicos. Esto se aplica tanto a las cazadoras, como a los zapatos e incluso a los cinturones. Estos últimos quizá sean los más olvidados en lo que se refiere a su mantenimiento.

Sin embargo, si quieres mantenerlo en perfecto estado ten en cuenta que no todos los cueros son iguales y cada tipo requiere mimos distintos que varían según su textura y acabados. Por eso, te dejamos algunos consejos para cuidar un cinturón de cuero.

El nobuk, por ejemplo, de aspecto aterciopelado, se caracteriza por su resistencia. Aun así es muy absorbente y susceptible de generar manchas, por lo que su lavado siempre tiene que realizarse en seco, con un spray y un cepillo, evitando rozaduras.

En la línea de los cinturones de nobuk están los de gamuza, que también tienen una capa con pelusa que se protege con intensificadores de color. Con este tipo de texturas hay que tener cuidado pues se deterioran extremadamente fácil si absorben sustancias como el aceite o los tintes de prendas con las que están en contacto. En ese caso, llévalo a una tintorería.

Los cinturones lisos cuentan con una grasa natural que hace que se vean tersos. Pero esta protección natural se va perdiendo con el tiempo, lo que nos invita a su rehidratación. En cualquier zapatería o tienda especializada, se puede adquirir productos que cumplan con ese propósito y que incluyen instrucciones sobre cómo emplearlo.

Qué hacer si el cinturón de piel tiene manchas

Al no poseer una capa de pelo, los cinturones de piel lisa se pueden mojar y los podemos limpiar con un paño humedecido. Posteriormente se debe dejar secar el cinturón al aire libre pues el exceso de humedad lo estropea. Motivo por el que bajo ningún concepto debe sumergirse en agua para ser limpiado.

Para pequeñas manchas puntuales, emplea un bastoncillo de algodón mojado en alcohol isopropílico. Si las manchas son grasas, independientemente de su tamaño, aplica maicena. La debes expandir con los dedos porque su calor ayudará a que la mancha salga al exterior. Luego retira la capa blanquecina que ya habrá absorbido suavemente, cuidando del cinturón.

No obstante, no hay mejor cuidado que el mantenimiento diario desde el momento de su adquisición. Evita exponerlos a la humedad y al calor y, en el armario, en la medida de lo posible, guárdalos en bolsas de algodón u otro tejido natural.

Estos consejos que te damos, los unimos a la idea de tener piezas únicas e irrepetibles. Nuestros cinturones, al estar hechos en piel de curtición vegetal y por lo tanto, teñidos con taninos vegetales que hacen que con el paso del tiempo se genere una pátina personal irrepetible. No existe un cinturón igual al otro.

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